La veo ahí sola… amenazada, herida, agobiada… ¿Cómo una nena de cinco años puede saber ya las cosas de la vida?... Los monstruos la acosan… Alargo mis brazos para tomarla… consolarla… calmar su llanto silencioso… pero no la alcanzo… Se me vuelve etérea en la memoria, es tan pequeña…Está ahí lo sé… escondida en un rincón, pero por más que la busco no la encuentro, no lo puedo alcanzar… veo como se aferra a su muñeca de trapo, como da vueltas en la cama, tiene ya siete años… la veo levantarse descalza… buscar una vela, en silencio y sin prender la luz, buscar los fósforos, meterse bajo la cama y leer, leer afanosamente, no importa qué… sólo leer. ¿Cómo puedes nenita leer a Freud? No entiendes. Busca tus cuentos… No, no… esas no, bebé… No existe el príncipe azul, ni los caballos blancos… ni los caballeros de brillante armadura que matarán al dragón si quedas sola. Nadie puede matar al dragón, sólo tú… habla… grita… pide ayuda pero no llores en silencio… El silencio… si no hablas el silencio permanecerá contigo el resto de tu vida… Ven a mis brazos nena y te haré olvidar lo que pasa, te meceré en mis brazos, te arrullaré… No… quédate conmigo, nena…
Te veo sentada entre los maderos jugando con tus muñecas, leyéndoles un libro. ¿Qué lees? ¡Cumbres borrascosas! Dios sólo tienes ocho años y ya lo entiendes. No leas eso, nena, ve por un cuento. ¡Cuidado! ¡Corre! ¡Huye! Que el miedo no te invada, que no paralice tus piernas… Se acerca el dragón. ¿Por qué no huyes? Dios, el miedo te invade y te congela… ¿Dónde estás, nenita?
En la oscuridad no te veo, no te encuentro, sólo siento tu llanto, tu dolor, tu asco y el aliento del dragón que te hace daño. ¡Grita por Dios! El silencio se quedará ahí contigo en esa habitación. ¿Por qué? Dime… Quiero saber por qué no gritas, por que no hablas, no debes llorar… ¡Grita!
No nena… esos libros no son para ti. ¿Olvidaste ya tus muñecas? ¿Dónde están? Ve por ellas, jugaremos juntas… te leeré el cuento del mago de Hoz. ¿No te lo han regalado? Yo sé que sí, anda lo leeremos juntas, devuelve esos libros a su sitio. Tan sólo tienes nueve años. Ven veremos televisión juntas. Déjalos ya nena… ¿Qué puedes saber tú de esas cosas? Son cosas de grandes…. Ven te cogeré en mis brazos…
No llores nena, lo que dice la monjita no es cierto… no irás al infierno porque no es tu culpa, ¿me escuchas? ¡No es tu culpa! El dragón irá al infierno no tú, tú tan sólo eres una nena. Mañana harás la primera comunión, hoy te confesarás. Díselo al curita, anda, no te quedes callada… Díselo.
No llores, nena… sí te mereces el vestido blanco y tu velo… los santitos en el bolsito… Todavía eres pura nenita… sólo no debes guardar silencio. Diles, grita que no lloras de emoción, si no de vergüenza… Diles que el dragón está ahí, que te abraza con sus llamas… que te hace temblar de miedo… que te obliga a mentir cuando te acosan las pesadillas… No calles, por Dios… no llores…sí mereces comulgar… Ven yo te abrazaré.
Nena, otra vez en la oscuridad, desnuda en la oscuridad de ese cuarto… Si pudiera tomarte en mis brazos… llevarte lejos… acunarte… No dejes que el dragón te asuste más, no guardes silencio, nenita, no es verdad, yo sé que ellos te creerían si de los dijeras… sólo habla, no te quedes en el silencio… porque después todo será silencio.
Anda ve por las muñecas, ese libro no es para ti, ¿Qué sabes tú de orgasmos, de relaciones? Ven tengo un cuento muy bonito que habla de un principito que llegó de un planeta lejano y que tiene un cordero en una caja… ¿Qué? ¿Acaso no te4 ha gustado? Menos mal que sí… Uf… Que lindo que te lo hayas puesto a dibujar… ¡Está bello! Te ha quedado casi igual. No, no dejes que el dragón te atrape… Siento tu llanto, nenita… Volvamos a leer el principito y veremos si la serpiente te ayuda y puedes ir con él… No llores… Volveremos a leerlo, lo prometo…
No… no… nena… vuelve a leer el principito y lo dibujarás de nuevo… ves… te ha quedado más bello aún… ven mételo aquí, lo guardaremos por siempre… y lo esconderemos del dragón… Eso es… ¿Quieres jugar a las muñecas? No… no vuelvas a los libros, no son tu refugio, no puedes esconderte tras ellos. Tienes que hablar… Deja ese libro, nena. ¡El exorcista no es para tu edad! Lo único que lograrás es enfermarte por leer con las velas por la noche… así no evitarás las pesadillas… vendrán igual por el resto de tu vida… ¡Grita por favor, pero no sigas llorando en silencio!
No llores, nena… ¿Por qué quieres morir? Tienes apenas diez años, nena… No es tu culpa… No tomes las pastillas… Ves, casi te mueres. Si no es porque te tomaste demasiadas y el cuerpo las… Está bien, me callo…. Duerme, nenita, pero mañana habla… Di que no te has enfermado de la guatita y cuéntales del dragón, del cuarto y de… Ven nena, yo te acunaré, sólo déjame abrazarte, déjame intentar amarte y no despreciarte, porque no es tu culpa.
Oye nena… no te escondas en la capilla y ve a jugar, conversa con las otras niñas, juega con ellas… Tampoco te quedes ahí apoyada en el pilar, mira es fácil se toman de las manos y cantan “La niña María… “ No, no… por qué las alejas, no eres diferente sólo sabes más que ellas…. Por algo eres la primera de la clase…. Sobre todo en lectura, ¿no? Bueno, me estoy enojando… Juega, maldita sea que después no lo podrás hacer… Aprovecha sólo tienes once años…
Mira nena, él no es un ángel, es sólo un hombre, aunque sea rubio y tenga el pelo más largo que los otros hombres y esos ojos azules casi celestes y la piel tan blanca. Bueno… bueno, parece un ángel… Pero ya casi es una mujercita, tienes doce años, ¿no?
No tiembles, nena, grita, no te calles por Dios, aleja al dragón, no dejes que te siga haciendo daño… Ves, te dije, hazme caso y grita… Tarde o temprano él no se conformará con lo que hace ahora y… No llores, ven vamos juntas al colegio. Pero ya eres grande, habla de una maldita vez…
El ángel juega con los demás… ¿No te dan ganas de jugar?... Anda, ve con ellos, juega… por qué te quedas siempre allí apoyada en el pilar, muda….No pienses tanto y ve a jugar… Mira él se acerca… Te habla… Pero cómo le has contestado eso, nena…. El infierno no te quitará e3l frío. Si no hablas y le dices lo del dragón, el frío se quedará para siempre y ni siquiera el infierno te lo quitara… No te enojes… ya me callo… Peto ú habla.
El ángel te hace compañía, ¿no? Mmmm Veo que cada vez te gustan más los ángeles, sobre todo éste… ¿Qué piensas de él? ¿Amor? No nena, eres demasiado pequeña, mira a tus compañeras, juegan a las muñecas, a la ronda. El ángel no les importa… no sienten como tú.
No… no, nena, él te dobla la edad y entenderá lo que dices, no le hables de que te lleve, que lo estabas esperando… él no entiende… háblale del dragón, del cuarto… de las caricias prohibidas… Dile eso, maldita sea… No lo beses, así no… así no besan las nenas… ¿Ves? Se ha ido, debiste hablarle del dragón,… No llores… Te dije que no existían los príncipes azules… Debes defenderte tú del dragón, habla, grita… ¡No te calles más, maldita sea! ¡Que cada vez se pone peor y un día terminará…! Me callo… No llores más, nenita. Pero defiéndete tú del dragón…
No lo escuches, nena… es mentira… él no matará a nadie, no dejes que lo haga, eso no, no dejes que te ensucie más de lo que estás… Dios… espera, nena… Vístete toma el papagayo en tus brazos eso es… corre… Mira ahí viene, papá, díselo…
No llores, nenita… Te compraré un gatito, un perrito… lo que quieras…… No escuches los gritos… ¡Qué pague lo que hizo…! No basta con decirle que él mató al papagayo… Dile por qué lo mató, por qué, díselo, dile que fue para presionarte… Demasiado tarde, nenita, te quedarás sin infancia…vivirás con las pesadillas y el silencio el resto de tu vida… Te sentirás sucia… Y él jamás tendrá su castigo…
Ay nenita, me gustaría tanto poder quererte.
DARK ANGEL











Terrible relato, es una niña abusada, dios es desgarrador y no puede decir nada, a cuantos niños les pasa, que realidad esta que se vive, el relato muy bien escrito y da más miedo que una de terror porque esas cosas pasan. Felicitaciones.
Noe
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